En México, una de cada cuatro mujeres ha sufrido violencia física y, en algunos casos, sexual a manos de su pareja, según Amnistía Internacional. Miles de ellas corren el riesgo de que se las someta a abusos reiterados porque las medidas de protección, deficientes e inefectivas, no logran garantizar su seguridad.

La violencia doméstica puede provocar secuelas físicas, psicológicas y emocionales, así como graves consecuencias económicas y sociales para las mujeres y sus familias. Cuando tratan de denunciar la situación, muchas se enfrentan a dificultades diversas, como la negativa de los funcionarios a admitir las denuncias, investigaciones inadecuadas y una deficiente aplicación de las medidas para garantizar la protección.

El último trabajo de Amnistía Internacional sobre violencia en el hogar en México se centra en el estado de Sonora. La ONG nos pide que escribamos a su gobernador para pedirle que garantice  medidas de protección efectivas. Sólo hay que registrarse y unirse online a la petición.