¿Hacia dónde se dirige el sector de las Organizaciones No Gubernamentales? ¿En qué situación estarán en cuatro, diez o veinte años? Según David Rendall, profesor de la Universidad de Duke especializado en el estudio de de la sociedad y de los emperendedores, el futuro de las ONG (debido a las necesidades de cubrir su financiación) será la Empresa Social.
Mientras un buen número de personas que trabajan para ONG se acaban quemando (bajos salarios, largas jornadas laborales, pocos medios…) y encuentran buenos puestos en grandes empresas, los gobiernos van considerando poco a poco a un cierto tipo de empresas lucrativas como más idóneas para proporcionar servicios sociales reservados hasta ahora sólo a ONG. Este cambio plantea cuestiones fundamentales sobre la misión y el futuro de las organizaciones no lucrativas. Porque si las ONG comienzan ahora a tener que compartir “su territorio” con empresas con fines de lucro, bien como colaboradoras, bien incluso como competidoras, o se adaptan y adquieren mayor profesionalización o están perdidas.
Esta cuestión comienza ya a debatirse entre los principales responsables de organizaciones sociales no lucrativas. ¿Cuáles son las soluciones propuestas?
1. Las ONG deben encontrar la manera de ser al mismo tiempo una empresa de servicios, es decir, convertirse en una empresa social: una organización no lucrativa que genera ingresos para apoyar su finalidad social. Para obtener estos ingresos es necesario que ofrezca algún producto o servicio.
2. Las empresas sociales deben investigar bien el terreno económico que ya funciona: La clave de muchos negocios es la oferta de “una experiencia única”. Las ONG pueden desarrollar ofertas de eco-turismo, viajes, oportunidades de servicio directo, y acontecimientos que aporten experiencias únicas.
3. No tomar como modelo negocios que hayan sido rechazados por el sector privado o que ya estén plenamente desarrollados. En la era de eBay, no necesitamos otra tienda de segunda mano.
4. Considerar otros sectores de la sociedad para dirigirse. En tanto la ONG se acerque a una empresa social, probablemente deba dirigir su “mensaje” a otro tipo de sector social, pues los tradicionales, probablemente no podrán permitirse el lujo de pagar.
5. Y, finalmente, los nuevo proyectos, no deberían iniciarse como ONG, sino ya como empresa social. Hoy, comenzar un negocio es mucho más fácil que empezar una ONG. Todos los formularios, información legal, información y responsabilidad de una ONG junto a la situación super-saturada de la sociedad, hace que la financiación sea realmente imposible.
En 2006, había cerca de 1 millón de ONG en Estados Unidos (un aumento de casi el 70% respecto a las 536.000 que había diez años antes) y actualmente el número crece a un ritmo de 1.000 por mes. En España y Europa, el ritmo de crecimiento es similar. Como el número de organizaciones no lucrativas crece y la disponibilidad de donantes disponibles se reduce, la ineficacia dentro del ámbito ONG aumenta. La competencia para obtener donaciones sigue aumentando…



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El problema de las ONG es extensible a las entidades del 3er. sector que trabajan con colectivos de personas en riesgo de exclusión, bien sea por marginación social o por discapacidad. El incremento de este tipo de entidades en nuestro país es espectacular, sobretodo en estos últimos 10 años en que, aparentemente, la subvención pública y/o privada no ha sido problema, ahora sin embargo muchas de ellas están condenadas a la desaparición o a la fusión con otras entidades.
Ejemplo claro de ello son los Centros Especiales de Trabajo, solo en Catalunya el Departamento de Trabajo de la Generalitat maneja un censo de unos 206, pero la realidad es que muchos de ellos distan de ser un centro productivo con capacidad de supervivencia propia. Se trata de centros que han subsistido por subvenciones y trabajando en manipulados y además su estructura es poco profesional y se dirige más con el corazón de sus respectivas juntas o patronatos que por criterios empresariales que les permitan afrontar el futuro con solvencia suficiente.
Lo triste del caso es que quienes pagarán en las consecuencias en primer lugar son los colectivos que integran esas instituciones y sus familias y, por ende, toda la sociedad, pues representa un verdadero paso atrás en la integración social y el estado del bienestar. Culpables lo somos todos: las entidades por no profesionalizar y empezar a comportarse como verdaderas empresas sociales productivas, las entidades privadas que hemos colaborado económicamente en los proyectos que nos presentaban y que no hemos sido suficientemente exigentes y la Administración Pública por falta de previsión y no saber adaptar las Leyes al futuro que nos espera.
Sin embargo, el brote optimista, nos permite suponer que de esta situación saldrán entidades mucho más fuertes, productivas y competitivas y, por tanto, menos dependientes de la subvención, reforzando de esta manera este sector y convirtiéndolo en definitiva en un sector empresarial mucho más sólido capaz de mantener en sus estructuras, desde centros de enseñanza a residencias.
El tercer sector permanecerá en la medida que tenga algo que ofrecer, dependerá de su producto o servicio, si la propuesta es innovadora habrá quién la financie.
Entendemos que toda ong tiene instrumentos básicos como un plan estratégico, una visión y misión.
No va a morir la ong, puesto que su rol principal es el de generar el cambio social y eso lo sabe el estado, de modo que en una tendencia que busca la equidad la ong tiene un rol importante y por qué no hasta determinante.
Un rol que pueden cumplir las ong en el Perú por ej. es de articular en un solo proyecto los intereses del Estado, el sector corporativo y la comunidad. Este servicio (el de articular) debería generar ingresos, el papel de articulador pasa por supuesto por desarrollar y aplicar capacidades. Las necesidades sociales están en aumento y requieren de soluciones integrales y aplicables.Un desafío para las ongs.
La advertencia estaba hecha, no basta con habernos preparado, estemos atentos y hagamos los ajsutes necesarios en el camino sin dejar de lado la mirada estratégica.
Vaya, una reflexión muy interesante, Américo.
Gracias por compartirla con nosotros!
El tercer sector permanecerá en la medida que tenga algo que ofrecer, dependerá de su producto o servicio, si la propuesta es innovadora habrá quién la financie.
Entendemos que toda ong tiene instrumentos básicos como un plan estratégico, una visión y misión.
No va a morir la ong, puesto que su rol principal es el de generar el cambio social y eso lo sabe el estado, de modo que en una tendencia que busca la equidad la ong tiene un rol importante y por qué no hasta determinante.
Un rol que pueden cumplir las ong en el Perú por ej. es de articular en un solo proyecto los intereses del Estado, el sector corporativo y la comunidad. Este servicio (el de articular) debería generar ingresos, el papel de articulador pasa por supuesto por desarrollar y aplicar capacidades. Las necesidades sociales están en aumento y requieren de soluciones integrales y aplicables.Un desafío para las ongs.
La advertencia estaba hecha, no basta con habernos preparado, estemos atentos y hagamos los ajsutes necesarios en el camino sin dejar de lado la mirada estratégica.
Vaya, una reflexión muy interesante, Américo.
Gracias por compartirla con nosotros!