A diferencia de otras iniciativas de las que hemos hablado, que podrían parecer similares, en el caso de Hermeneus no estamos hablando de una forma o un estilo de producción de alimentos, sino que estamos ante un nexo de unión entre, cifras recientes, más de 100 productores y unos 4000 usuarios de la plataforma.

Hermeneus, la red social de comercio electrónico que genera un mercado transparente y neutral entre profesionales del sector de la alimentación y los consumidores mediante una relación directa y sin intermediación.

Es decir, Hermeneus no es una agrupación de productores, sino que actúa como un agente que les facilita las herramientas necesarias para poder contactar de forma directa con sus potenciales consumidores. Y como muestra de que siguen trabajando en su blog nos cuentan que acaban de renovar su proceso de compra para hacerlo más intuitivo. Aún así, por si alguien se queda con algún tipo de duda han apoyado esta novedad con la publicación de un manual de uso para los usuarios.

Hermeneus es también un proyecto social, ya que nace con la finalidad de subsanar, en la medida de lo posible, un problema generalizado en el sector de la alimentación: el sobredimensionamiento de la intermediación. Esto genera que los productores tengan que plegarse a lo que los mercados les exigen sin poder influir de modo alguno en los precios.

La solución que propone Hermeneus se basa en varias premisas:

  • Reducción del nivel de intermediación y empoderamiento del profesional independiente
  • Comunicación directa y conocimiento mutuo de productor y consumidor
  • Optimización de rutas a través de la inclusión de los profesionales de la logística en el proceso
  • Información transparente sobre la trazabilidad de los productos (es decir, saber en todo momento el origen del producto y el “camino” que ha seguido para llegar hasta nosotros.
  • Fomento del comercio local y responsable

Ya hemos comentado que básicamente Hermeneus es una red social que pone en contacto a productores y consumidores. Podemos comunicarnos de forma directa y podemos conocernos mejor, lo que redundará en una forma de consumo más sostenible y primando lo local, para reducir los gastos innecesarios de transporte. Todo esto está íntimamente ligado al concepto de glocalización.