No es dificil encontrar en Twitter miles de consejos al día sobre cómo empezar con el dispositivo de las redes sociales en la ONG donde trabajamos. Antes de agobiarnos por el “hay que ponerse al dia con esto porque parece que va en serio” respiremos, utilicemos el sentido común, empecemos por el principio y fiémonos de estas. Son además, otro canal de difusión de nuestra labor, una manera de comunicarnos que se complementa con la comunicación tradicional ¡aprovechémoslas!
Aquí te lanzamos tres ideas básicas y fundamentadas en el anteriormente dicho “sentido común”.
1. ¿Quién eres?
Tienes la oportunidad de hacerlo de manera concisa y directa. No hace falta trabajarse un gran speech, si nuestro objetivo a corto plazo es definirnos y dar a conocer nuestros objetivos. Aporta toda la informacion necesaria sobre tu labor de manera cercana y entendible, de manera que captes la atención y la motivacion de tu público objetivo. Para ello, empieza desde el principio. Rellena todos los campos en donde se te pregunte por tu organizacion (procedencia, empleados, voluntarios, alguna referencia breve sobre la visión, misión, valores etc…) de manera que a primera vista, tengas una carta de presentación de lo más completa dedicada a toda la gente que te visita.
¿qué haces? ¿qué buscas?…. ¿Quien mejor que tú puede definirlo?
2. 2. Estudia a tus seguidores
Una vez hayamos fefinido nuestro perfil y nuestra labor, busquemos a nuestros seguidores. Una de las grandes diferencias entre los medios convencionales y las redes sociales es la interacción. Aquí no se trata de unidireccionalidad, ni de mensajes masivos. Las redes sociales no son cuestión de rating, sino de personas y su crecimiento, sobre todo al principio, depende mucho de la dedicación y mimo que le demos. Buscar seguidores de manera estratégica, lleva su tiempo, asi que hay que ser paciente. Comienza por sumar gente que consideres que esté interesada en lo que haces o que te interese por compartir valores similares, o con la que crees se pueda llegar a hacer colaboraciones interesantes. Piensa en cuál es tu alcance (local, regional, estatal), y concéntrate en llegar a ese público. Conforme pase el tiempo, crecerá y se hará fuerte, ¡pero trabajando!
3. Cuida los pequeños detalles e infórmate sobre la metodología de cada red social.
Sobre todo para los nuevos usuarios, éste es un punto esencial. Es importante que entiendas la dinámica de una red social. Además, no hay que olvidarse de cuestiones básicas como es una buena ortografía, es fundamental. Recuerda que aunque sólo cuentes con 140 caracteres, recuerda que Twitter no es SMS.
Dirígete a tus seguidores como quisieras que se dirigieran a tí: el respeto y la tolerancia van por delante. Eres un profesional, por lo que los pequeños detalles deben importarte. Lee los mensajes de tus seguidores, es una via de comunicación única, en la que se van a poner en contacto contigo para conocerte más. Compartir es indispensable: Enlaces de interés, retweets, fotografías… la interacción es lo más importante. Al final, verás como es una herramienta esencial para el networking. Te sorprenderá la cantidad de apoyo y contactos que puedes conseguir.
¡¡ADELANTE!!



ONG: 8 ideas que desarrollar en las redes sociales

