¿Es posible pescar y al mismo tiempo cuidar del medio ambiente? Pues sí, aunque parezca raro, la respuesta es afirmativa. Y ¿cómo? –te preguntarás-. Es gracias al invento de una empresa española, la firma burgalesa Arom Bait.
Se trata de unos cebos biodegradables que comercializa desde hace uno año para la pesca con palangre, nasas y deportiva en profundidad. Y, al parecer, está teniendo muy buenos resultados, sobre todo en un contexto donde la pesca sostenible es el camino para garantizar la viabilidad del sector.
Arom Bait ha agudizado su ingenio y ha creado estos cebos con grandes ventajas medioambientales y económicas frente a los vivos o artificiales, ya que evitan la pesca de peces para cebos en un momento en que los caladeros son cada vez más escasos, además de tener un precio inferior al producto capturado.
Pero esta no es su única ventaja, sino que son múltiples. Entre ellas, destaca la disminución de la carga en los barcos (ahorro de energía) con un peso 60% inferior al cebo vivo; no necesitan congelación (ahorro de energía) y su vida útil es de seis meses a temperatura no superior a 25º.
Muy importante es que con estos cebos se ahorran las capturas específicas para pesca (sostenibilidad) y de ninguna manera son tóxicos ni contaminantes.
Tal es así que la gran demanda de este producto, a nivel nacional e internacional, ha llevado a Arom Bait a iniciar su producción industrial y a desarrollar varios proyectos de I+D+i, para los que ha solicitado el asesoramiento de la Oficina Pescaplus, una iniciativa de la Secretaría General del Mar para la promoción de
proyectos I+D+i, gestionada por la Fundación Innovamar. ¿Pesca sostenible? Sí, gracias.



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