La Comisión Europea (CE) ha pedido por medio de un comunicado a los Estados miembros y a la industria que se sirvan de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) para mejorar la eficacia energética, dentro de sus esfuerzos para combatir el cambio climático y conducir la recuperación de la economía.

Según las previsiones de la Comisión Europea por medio de estas tecnologías se podrían reducir hasta un 15 % las emisiones de CO2 para 2020.

Son dos ámbitos en los que se propone el “ahorro”:

- Control y gestión del uso de la energía en fábricas, oficinas y espacios públicos

- Concienciación de los ciudadanos sobre cómo utilizan la energía.

La Comisión señala que, por ejemplo, la implantación de medidores “inteligentes” en los hogares ha demostrado que se puede reducir el consumo energético en un 10 %.

La comisaria europea de Sociedad de la Información, Viviane Reding, recomendó al sector de las TIC que “muestre el camino” y reduzca sus propias emisiones de dióxido de carbono un 20 % para 2020.

Tanto para el beneficio del Medio Ambiente como para salir de la crisis económica es crucial que se extiendan las tecnologías que permitan a ciudadanos y empresas consumir menos energía en sus sus actividades cotidianas.

Ya hay empresas importantes del sector que han anunciado medidas en este sentdio, como por ejemplo Dell, que pretende reducir hasta un 40 % de emisiones para el 2015. Sin duda no es sólo una medida para quedar bien “ecológicamente” sino que atiende a razones de ahorro económico. No es una empresa europea, pero afecta a sus plantas de Europa.

Según los cálculos de la CE, la aplicación de estas tecnologías al ahorro energético podría reducir hasta un 17 %  el consumo de energía en edificios en la UE y un 27 por ciento las emisiones de CO2 provocadas por el transporte de material logístico.

Al mismo tiempo la CE anuncia que tiene previsto abrir una consulta pública para posteriormente, en la segunda mitad del año, adoptar una recomendación con “medidas más específicas”.